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Aneurisma

De Aorta Abdominal

¿Qué es un aneurisma?

Un Aneurisma es una dilatación de las paredes (agrandamiento) de una arteria. Un aneurisma de aorta abdominal (principal arteria del organismo que sale del corazón) es una dilatación de la aorta abdominal a un diámetro mayor a 3 cm. Dicha dilatación se encuentra en el abdomen a nivel del ombligo pero profundamente ubicada, cerca de la columna vertebral.

El diámetro de la aorta abdominal en la población normal oscila entre 12 a 19 mm en la mujer y 14 a 21mm en el hombre.

Siendo la aorta el principal conducto que transporta la sangre en el organismo, su ruptura puede ser mortal. Los aneurismas si no son tratados a tiempo crecen y se rompen, dependiendo fundamentalmente de su tamaño y ritmo de crecimiento.

Población más afectada

Los aneurismas de la aorta abdominal son raros en pacientes menores de 60 años.
¿Quiénes tienen más riesgo de presentar un aneurisma de aorta abdominal? Hombres, fumadores o exfumadores, raza blanca. Además aquellos con enfermedad vascular, pacientes hipertensos, o con historia familiar de aneurismas o que han presentado aneurismas en otras localizaciones.

• En promedio, el 7% de la población masculina mayor de 65 años presenta un aneurisma de aorta abdominal (desde 4.8% en los 60 años a 10.8% en los 80 años). Sin embargo, la gran mayoría de dichos aneurismas son pequeños y por lo tanto el riesgo de ruptura es muy bajo. Pero sin el adecuado control y seguimiento, evolucionan creciendo hasta llegar a la ruptura.
En las mujeres así como en los no fumadores la incidencia es menor.
En lo que se refiere a peso genético, entre un 15 a un 20% de los pacientes con aneurisma de aorta abdominal presentan uno o más familiares de primer grado con aneurismas.

Evolución de un aneurisma. Quienes deben tratarse

• La ruptura de los aneurisma de aorta abdominal constituye el 1.3% de las causas de muerte en varones mayores de 65 años en los EEUU. La ruptura sólo permite llegar vivos al hospital a un tercio de los pacientes y con una mortalidad operatoria muy alta, de ahí la importancia del tratamiento antes de su ruptura.

La indicación de tratamiento de los aneurismas depende del diámetro máximo del aneurisma, ya que este se corresponde con los riesgos de ruptura.

Cuanto más grande es el aneurisma mayor son los riesgos de ruptura. También es importante el ritmo de crecimiento.

Diversos estudios han determinado que el riesgo de ruptura para aneurismas de 40 a 50 mm es es menor al 1% por año. Por el contrario los riesgos aumentan sustancialmente cuando el aneurisma es mayor a 50 mm.

Hay pacientes que tienen mayor riesgo de ruptura. Los pacientes hipertensos, fumadores, con enfermedad pulmonar severa, las mujeres, o pacientes con antecedentes familiares de aneurismas.

Los pacientes con aneurismas de aorta pequeño son vigilados semestralmente con ecografía. Es importante en dichos pacientes controlar la hipertensión, aconsejarles abandonar el tabaquismo y controlar otros factores de riesgo (valores altos de colesterol, diabetes) para enfermedad cardiovascular. El riesgo de rupture disminuye en aquellos pacientes que dejan de fumar, que poseen diabetes mellitus (el consumo de metformina disminuye el ritmo de crecimiento, comer frutas y vegetales al menos tres veces por semana y hacer ejercicio al menos una vez a la semana.

Síntomas

La mayoría de los pacientes con aneurismas aórticos se presentan asintomáticos, mostrándose como una masa abdominal pulsátil en el examen físico o bien se descubren como hallazgos en estudios ecográficos o tomográficos de patologías no relacionadas, digestivas, urológicas o relacionadas a la columna vertebral. Por el contrario los pacientes con aneurismas complicados, se presentan con dolor abdominal o lumbar (emergencia quirúrgica). En los casos de ruptura algunas veces el hematoma se encuentra estabilizado temporariamente, dando un escaso tiempo para la reparación quirúrgica (aneurisma roto y contenido). En otros casos, en cambio, los pacientes fallecen antes de acceder al centro hospitalario, secundarios a la hemorragia masiva.

Tratamiento

• Programar una cirugía puede prevenir dicha ruptura y por tanto prolongar la vida de estos pacientes.

• Basados en nuestra experiencia en procedimientos mínimamente invasivos y seguros, el tratamiento está indicado, y se realizará lo antes posible, en cuando el paciente se encuentre en condiciones para ser intervenido.

Desde 1994 hasta la actualidad hemos aplicado la técnica endovascular (mínimamente invasiva) convertiendola en un procedimiento eficaz, seguro y que permite una rápida recuperación del paciente.

El tratamiento endoluminal consiste en un procedimiento que se realiza bajo anestesia local o peridural, y que tiene como finalidad, evitar que el aneurisma crezca y se rompa. Mediante dos pequeñas incisiones o punciones en la ingle, se introduce una endoprótesis que se despliega a nivel de la aorta. El aneurisma queda entonces excluido de la circulación sanguínea. Esto permite que a las 48hs. el paciente pueda ser dado de alta y a la semana, reinsertarse a su vida cotidiana.

Para aquellos pacientes en los que dicha técnica no puede aplicarse se le ofrecen tratamiento más complejos (ver aneurismas yuxtarrenales o toracoabdominales, y colocación de endoprótesis fenestradas) o un tratamiento convencional (cirugía abierta) con resultados altamente positivos.

El éxito de este tipo de estos procedimientos se basa fundamentalmente en cuatro pilares: la correcta elección de la prótesis a utilizar, la experiencia en procedimientos endovasculares del equipo tratante, una institución que cuente con alta tecnología y un seguimiento postoperatorio estricto.